likeIcono Las interacciones, donde podíamos ver la técnica de los bailarines y las apuestas coreográficas más arriesgadas
unlikeIcono  El estilo coreográfico no permite lucir la técnica

Los ocho bailarines en escena del grupo japonés Organ Works, dirigidos por Shintaro Hirahara, son los encargados de ofrecernos una de las apetecibles propuestas que Madrid en Danza nos trae en 2015. Con su pieza Tsura han llenado la sala José Luis Alonso del Teatro de la Abadía de la capital.

DSC_5021_Foto_Saki Matsumura700Oscuridad total en la sala, sólo rota por un sonido agudo que podría ser de un animal escondido entre los árboles. La escenografía más que austera, sólo compuesta por focos dirigidos al público y bailarines que poco a poco van poblando el escenario con miradas ausentes, con actitud de búsqueda. Muy lentamente se empieza a componer la propuesta coreográfica, de marcado carácter interpretativo. Largos silencios, donde el movimiento es el máximo y único protagonista. Entre los silencios y el sonido de los cuerpos que transitan entre la verticalidad y el suelo, la música ejecutada en directo usando instrumentos japoneses tradicionales de viento y sintetizador nos mantienen anclados con tensión a esta búsqueda que propone Hirahara.

Todo eso es Tsura. El término en japonés significa cara, superficie y la propuesta del coreógrafo es descubrir, justamente, qué hay debajo de nuestra superficie, de la superficie que nos da identidad.

Tsura700
Hay quien ve en esta performance, estrenada en Tokio este mismo año, algo del teatro Noh japonés. Me parece acertado pensarlo si nos ceñimos a la definición de este espectáculo tradicional como “… danza artística seria, que se representa en un escenario austero, con origen en los sacerdotes budistas del siglo XIV…’’*. Personalmente y arriesgando en clasificar, con el peligro que esto siempre entraña, mis evocaciones fueron más hacia la danza Butoh (“…El Butō es una reflexión del cuerpo sobre el cuerpo y el lugar que este ocupa en el cosmos…”*). Podríamos discutir si esto es danza o interpretación o ambas, o si es posible separar una de la otra…

Personalmente me decanto por otros estilos; tampoco me sentí transportada al universo poético japonés ni me descubrí haciendo una reflexión introspectiva sobre la metáfora de los rostros cubiertos y la identidad/falta de identidad pero. Sin embargo, Organ Works ejecuta la pieza con gran técnica, destacando algunos de sus intérpretes en bellos momentos de plasticidad y gran destreza. El público, en su estreno, ha respondido más que favorablemente, haciendo repetir el saludo a los bailarines y músicos cuatro veces, entre aplausos sin interrupción.

Función: 19 de novimbre en el Teatro de la Abadía

Fotos: Saki Matsumura

Ficha técnica

Dirección: Shintaro Hirahara
Intérpretes: Yasushi Shoji, Ippei Shiba, Shintaro Hirahara, Aya Yakushiji, Taeko Machida, Mutsumi Komatsu, Ichiro Sugae, Haruka Watanabe
Escenografía: Midori Harima
Shinobue: Kazunari Abe
Fotógrafo: Saki Matsumura
Vestuario: Yumiko Nishimura
Música: Masayuki Kagei
Diseño de comunicación: Léna Pont
Directores de escena: Akiyoshi Tutui, Chinatsu Iwaya
Diseño de iluminación: Akiyo Kushida
Productora: Lena Hashimoto
Supervisor de movimientos: Reijiro Tsumura

*definiciones de wikipedia

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.