Lowland es una de las últimas creaciones de Roser López Espinosa, que lleva un par de años “volando” y “haciendo volar” por distintos escenarios nacionales y europeos.

Guy Nader y Roser López Espinosa interpretando "Lowland" en el Teatro Rosalía de Castro. Foto: Fernando de Valenzuela
Guy Nader y Roser López Espinosa interpretando “Lowland” en el Teatro Rosalía de Castro. Foto: Fernando de Valenzuela

En silencio, la bailarina inicia el espectáculo simulando el aleteo de un ave, como si en cualquier momento pudiese superar el reto y en uno de sus vigorosos saltos lograse volar. Seguidamente, su cómplice y compañero, emprende con ella un bello y extenuante periplo por “la tierra baja”.

Los movimientos ondulantes y cíclicos de ambos, aumentan en velocidad hasta alcanzar cotas extenuantes, llegando al estremecimiento. Los cuerpos se sobresaltan, se agotan hasta perder el aliento. Es entonces cuando retoman el aleteo, dando ejemplo de la capacidad de superación, la constancia y la tenacidad de las aves. Estructuras elípticas y sinuosas se suceden en el escenario, simulando las formaciones y los movimientos de los pájaros, planeando en grupos.

Guy Nader. Foto: Fernando de Valenzuela
Guy Nader. Foto: Fernando de Valenzuela

Se trata de una pieza dinámica, que nos muestra una danza llena de fuerza, fluidez y agilidad, ejecutada de forma milimétricamente coordinada y controlada por Roser López Espinosa y Guy Nader, que hacen alarde de una danza madura y de una sólida técnica.

Por otro lado, Lowland está cargada de contrastes que van desde la sensación de paz, libertad e ingravidez, a la de celeridad, angustia o agotamiento, que provoca el esfuerzo que hacen las aves para lograr alzar el vuelo.

La música minimalista de Ilia Mayer, ambienta y describe a la perfección lo que acontece en la escena y, al igual que el espectáculo, va in crescendo, ofreciéndonos momentos que van desde el silencio a la apoteosis. Algunos fragmentos musicales de la obra recuerdan al tema “The end” del grupo The Doors.

Foto: Fernando de Valenzuela
Foto: Fernando de Valenzuela

En Lowland se nos presenta un escenario limpio y desnudo, revestido de blanco, en el que únicamente vemos un zootropo, con el que juegan a crear una ilusión visual del movimiento de las aves. El diseño de luces es sencillo, a la vez que efectista, ya que logra multiplicar las siluetas de los bailarines sobre las lonas blancas de los laterales y del fondo, magnificando sus tamaños.
Con esta pieza se da el pistoletazo de salida al ciclo TRCDanza 2015, en el que esperamos que todas las piezas gocen de la misma calidad y aceptación por parte del público que Lowland. Una vez finalizado el espectáculo, los bailarines se reunieron con los asistentes en una breve charla-coloquio, en la que la coreógrafa explicó cómo surgió el germen de la obra, a partir de su fascinación por las migraciones de las aves.

Roser L Espinosa, Guy Nader y Paulo Rodríguez durante la charla-coloquio. Foto: Fernando de Valenzuela
Roser L Espinosa, Guy Nader y Paulo Rodríguez durante la charla-coloquio. Foto: Fernando de Valenzuela

Función: 14 de marzo de 2015. Teatro Rosalía de Castro (A Coruña). Ciclo TRCDanza 2015

Fotos: Fernando de Valenzuela

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Ficha técnica

Concepto y coreografía: Roser López Espinosa.
Creación y danza: Roser López Espinosa y Guy Nader.
Música original: Ilia Mayer.
Diseño de iluminación: Katinka Marac.
Diseño de vestuario: Lluna Albert.

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