likeIcono El evento en directo, con una sala completa y dos grandes artistas españoles —Laura Morera y Ricardo Cervera— para contarnos su experiencia
unlikeIcono  El exceso de primeros planos que dan sensación de mareo y pérdida de la escena en su totalidad

Quizás por las 1500 pantallas de cine en 36 países que retransmitían en simultáneo los preparativos para la representación de Romeo y Julieta desde Covent Garden o por el peso propio de este ballet o porque se celebran 50 años desde la primera adaptación de la obra por Kenneth MacMillan, las expectativas del público eran palpables.

En Madrid la noche era tibia y, mientras se acercaba la hora, se apuraban las cañas y vinos en las terrazas fuera de los Cines Palafox. En Londres la lluvia hacía poco que había dado tregua a la gente sentada al aire libre en Trafalgar Square, frente a la pantalla gigante, fieles seguidores de los eternos amantes de Verona.

ROMEO AND JULIET ; Music by Prokofiev ; Choreography by Macmillan ; Evgenia Obraztsova (as Juliet), Steven McRae (as Romeo) and Artists of The Royal Ballet ; Designed by Nicholas Georgiadis ;  Lighting Design by William Bundy and John B Read ; The Royal Ballet ; At the Royal Opera House, London, UK ;  19 October 2013 ; Credit: Johan Persson / Royal Opera House / ArenaPAL ; ROMEO AND JULIET by MacMillan, ,           ,  ,Music-Serge Prokofiev, Choreography- Kenneth MacMillan, Designs-Nicholas Georgiadis, The Royal Ballet, The Royal Opera House, 2013, Credit: Johan Persson/ ROMEO AND JULIET by MacMillan, ,           ,  ,Music-Serge Prokofiev, Choreography- Kenneth MacMillan, Designs-Nicholas Georgiadis, The Royal Ballet, The Royal Opera House, 2013, Credit: Johan Persson/
Evgenia Obraztsova y Steven McRae en la Royal opera House (2013). Foto: Johan Persson

Photocall, globos, sonrisas, público de todas las edades y mucho entusiasmo antes de entrar a la sala madrileña —enorme como las que casi ya no se encuentran con una pantalla interminable— que poco a poco iba colmándose de público mientras Victor Manuel Dogar, el maestro de ceremonias, nos daba la bienvenida y comenzaba su discurso el Embajador británico, Simon Manley, para dar paso a la intervención de las dos estrellas españolas del Royal Ballet que inauguraban esta temporada 2015-2016.

Laura Morera y Ricardo Cervera, encargados de presentar estos directos, atraían con su naturalidad y humildad. Se los veía contentos de estar en casa y del resultado de la masterclass que el día anterior había reunido a un numeroso grupo de bailarines en los Teatros de Canal queriendo absorber al máximo, como esponjas, todas sus correcciones e indicaciones. No todos los días uno puede disfrutar de este nivel de maestros!

Royal_ballet_masterclass
Clase magistral en los Teatros del canal

Este fue un Romeo y Julieta de estos tiempos, en los que los asistentes a la proyección en Madrid pudieron participar en un sorteo de zapatillas firmadas por Laura y Ricardo y que además podían tuitear acerca de la obra con el hashtag #ROromeo.

Mientras asistíamos, en bambalinas, a los últimos estiramientos y saltos de los bailarines, los presentadores en Covent Garden nos ponían los dientes largos y el contador en la pantalla se ponía por fin a cero.

Oscuridad, silencio y entre aplausos entra el director de la orquesta y finalmente suenan los tan esperados primeros acordes que Prokofiev eligió para enamorarnos.

Sobre el escenario fueron apareciendo los protagonistas, primero veríamos a Romeo Montesco — Steve McRae— y más tarde a Julieta Capuleto —Sarah Lamb. Él seguro y con mirada pícara, ella frágil y tierna. Espadas, amor y muerte que para algunos no envejece bien y para otros no sufre el paso del tiempo (me sitúo en este segundo grupo) repitiendo las coreografías que durante décadas todos los bailarines del mundo quisieron interpretar.

Margot Fonteyn y Rudolf Nureyev (1965). Foto: Circa
Margot Fonteyn y Rudolf Nureyev (1965). Foto: Circa

McRae y Lamb no tenía una noche fácil por delante, ya que cuando decimos Romeo y Julieta es casi imposible no pensar en los que con estos personajes escribieron un enorme capítulo en la historia de la danza. Nada más y nada menos que Margot Fonteyn y Rudolf Nureyev, a quienes ovacionaron 43 veces en su premiere en 1965, fueron los bailarines no escogidos por el coreógrafo que, sin embargo, iban a ser los encargados de brillar con esta obra y pasar a la historia como los mejores amantes de la obra escrita por Shakespeare.

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